1
tesis de grado
Publicado 2007
Enlace
Enlace
Un día descubrí que la poesía era mi residencia; que allí, en sus interioridades, estaba la respuesta a mis búsquedas e interrogantes. En esa búsqueda, por conocer cada habitación luminosa, cada pasadizo revelador y abrir puertas y ventanas para dar paso a la melodía de las palabras, fue útil encontrarme con la Antología de la poesía peruana (1973) de Alberto Escobar. En esta antología leí por primera vez el nombre de Enrique Verástegui (Lima, 1950). Inicialmente me llamó la atención el lugar de su nacimiento: Cañete. Luego, averigüé – para mi asombro – que vivía en San Vicente de Cañete, el mismo maravilloso pueblo donde yo pasaba algunas temporadas. Desde entonces, he cultivado una reiterada lectura y devoción por la producción poética de Verástegui. Han transcurrido más de treinta años desde que Enrique Verástegui inició su aventura literaria y nuestro...